Alquimia: Predicar en los tiempos de Google

El púlpito no es un buen lugar para citar frases de dudoso origen.

EN CIERTA OCASIÓN, para el año 2009, vino un predicador desde California, a visitar varias iglesias en Puerto Rico. En nuestra congregación hacemos uso de la tecnología para que la experiencia del culto resulte más enriquecedora. El sistema de sonido y la proyección de los cánticos y textos de la Biblia en pantalla gigante son parte integral de lo que hacemos.

Además de la experiencia local, hacemos uso de las redes sociales, de modo que tomé varias fotos del predicador invitado y, acto seguido, las coloqué en Facebook. Al verme con el teléfono en mano, hizo una vehemente denuncia del uso de dispositivos en el templo. Uno de los jóvenes de la iglesia me miró con asombro, porque ellos hacen lo mismo, de manera rutinaria y, además, hacen uso de la tecnología de Google para otras tareas más interesantes...

Esas tareas interesantes se las expliqué al predicador invitado, al terminar el culto, mientras le decía cómo usamos la tecnología en nuestra iglesia.
-- "Nosotros usamos las redes sociales para promover el reino de Dios y la iglesia local; además, nuestros jóvenes usan Google para verificar lo que se predica en el púlpito" - le dije.
Asombrado por eso último, me preguntó: --¿Y cómo es que ellos llegaron a eso? ¿Es que no tienen confianza en sus pastores?
-- No se trata de desconfianza, pues hubo unos creyentes de la antigüedad que verificaban en las Escrituras lo que el apóstol Pablo les predicaba, en cierta ciudad llamada Berea.

Personalmente tengo La Biblia en mi teléfono y exhorto a los muchachos a que la instalen también. Para un invitado puede resultar molesto que, durante la lectura de la Biblia haya cierta cantidad de personas mirando el teléfono. No saben que están leyendo y, para aquellos que no lo saben, también están buscando en Google las afirmaciones que se hacen desde el púlpito.

Como ejemplo de alquimia (un arte fallido de transformar la materia, previo a la química), hay una postal que corre en las redes sociales que afirma lo siguiente: "La palabra "no temas" aparece en la Biblia 365. Es una mensaje de Dios para confiar cada día del año". ¿Cómo se sostiene esa afirmación en los tiempos de Google? Veamos:

No temas aparece 51 veces; No desmayes: 9 veces; No tengas temor: 11 veces; No temáis: 41 veces; Creed: 7 veces, Esforzaos: 12 y No tengas miedo: Solo 5 veces. Total: 136 veces*. ¿Algún otro sinónimo para cubrir el déficit del año?

No sé quién hizo la afirmación. La he leído en libros de autores cristianos reputados y la he escuchado en sesiones de consejería. Muchos la comparten en las redes sociales en texto o en una postal electrónica (la misma que acompaña este artículo) pero, con toda certeza, no son discípulos de los bereanos. No comprueban la veracidad de lo que leen y, de paso, continúan difundiendo el error.

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